Miedo: ¿cómo evitar que se vuelva un sentimiento negativo?

El Miedo por naturaleza es un mecanismo de defensa, nos protege de los peligros inminentes y viene de por sí ligado a nosotros, a nuestra naturaleza, hasta ese punto es normal y positivo, pero cuando se intensifica y amenaza el bienestar mental y físico de una persona es cuando se vuelve negativo.

El Miedo en sí, cada persona lo percibe en diferentes intensidades como una sensación desagradable el cual involucra principalmente peligro real o imaginario. Causa desconfianza y se cree que sucederá algo negativo.

¿Por qué tenemos Miedo?

Entre las causas del Miedo podemos encontrar que puede ser por experiencias negativas o traumáticas del pasado, debido a que se crean fobias, el cual involucra en algunos casos, Ataques de Pánico. Otra causa es por genética y el medio ambiente, si alguien en la familia sufre de Ansiedad extrema, Ataques de Pánico o fobias excesivas, puede que se repitan los mismos patrones o que pueda predisponer a la persona a sufrirlo. También puede ser una causa la función cerebral, los cambios en la actividad cerebral también pueden desempeñar un rol en el desarrollo de fobias específicas.

Entre los factores de riesgo está la edad, la familia, el temperamento, las experiencias negativas o traumáticas.

Cabe mencionar que, desde la edad infantil, el Miedo, hace parte de nuestra naturaleza de protección.

Control y síntomas

Los síntomas del miedo son los siguientes:

  • Trastornos de Ansiedad
  • Temor inmediato e intenso, Ansiedad y Pánico cuando estás expuesto a lo que te produce temor o simplemente piensas en eso
  • Ser consciente de que tus temores son irracionales o exagerados, pero no poder hacer nada para controlarlos (sensación de impotencia)
  • Ansiedad que empeora a medida que se acerca la situación o el objeto, ya sea que se trate de una proximidad temporal o física
  • Hacer todo lo posible por evitar el objeto o la situación, o soportarlo con Ansiedad y temor extremos
  • Dificultad para tener un desempeño normal debido a tu temor
  • Reacciones y sensaciones físicas, como sudoración, latidos del corazón acelerados, opresión en el pecho o dificultad para respirar
  • Sentir náuseas, tener mareos o sufrir desmayos con presencia de sangre o lesiones
  • En niños, posiblemente tener berrinches, aferrarse, llorar, negarse a alejarse de la madre o del padre o negarse a acercarse a lo que les produce temor

Los miedos se pueden controlar con ejercicios de respiración, con ayuda y apoyo psicológico para tratar las fobias generalizadas o específicas.

El tratamiento contra el Miedo consiste principalmente en la terapia psicológica para superar las fobias, lo que es ideal si de adultos poseemos fobias, tratarlas para no pasarlas a los hijos.

Diferencia entre Miedo y fobia

El Miedo es una respuesta a evitar una situación de peligro y cuando pasa ese peligro, el Miedo desaparece, mientras que, en la fobia, el Miedo es continuo y se percibe peligro todo el tiempo sin existir.

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